Inglaterra,
por su lado, y después del Tratado de repartición de
influencias con París, 1904, abandona sus pretensiones
de conquistar el noreste de África.
A
partir de aquel momento, la resistencia saharaui debe
enfrentarse sistemáticamente con las tropas francesas,
ya que Francia se convierte en la potencia dominante
de la región, pues ocupa Mauritania, Argelia, Marruecos y
efectúa expediciones al territorio saharaui con la intención
de apropiárselo puesto que España se muestra impotente
para hacer efectivo el "derecho a la colonización"
del territorio que se le había concedido en el Congreso de Berlín.
Así
pues, el Sáhara
Occidental se convierte en el principal foco de resistencia anticolonial
en el norte de África durante toda la primera mitad del siglo
XX.
París
y Madrid conciertan distintos acuerdos fronterizos y de acción
común durante los años 1900, 1904 y 1912,
las entrevistas de Cabo
Blanco, en 1920, y otras posteriores en París,
Madrid y Mohgrain.
Se
reparten los papeles entre los dos estados con el fin de llevar a término
sus intereses colonialistas. Mientrastanto, por el sur, tropas formadas
por indígenas, senegaleses, mauritanos (gomiers), la
legión estranjera y los meharistas galos usan la fuerza de las
armas contra los saharauis, por el este y por el norte, España,
desde sus precarias posiciones en la costa, practica (desde Mauritania
y Marruecos) una política pacífica, comercial y de atracción
hacia las poblaciones.
Grandes
acciones militares contra las tropas francesas ilustran la heróica
y desigual lucha del pueblo saharaui contra la ocupación colonialista.
Ejemplos evidentes de ello son las luchas en Atar,
Beuirat, Damana, Miyek Oum Tunisi, Tuyunim, Wadan (Mauritania), y las
grandes batallas en el Dra, Nun Antitlas (en el sur de Marruecos).
Todas ellas, batallas desiguales en las que los saharauis estaban cercados.
Después
del encuentro en las islas Canarias, en 1906, entre
notables saharauis y el rey Alfonso XIII, la política
colonial española tomará nuevo empuje y desplegará
todavía más recursos para apoderarse de todos les territorios
de Saguia
el Hamra y Río
de Oro. Además de esta península de Río de Oro,
ya ocupada desde finales del siglo XIX, España se apoderará
de Güera,
ocupada en 1920 por el comandante Francisco Bens, y
también del El
Aaiún, Daora,
y en especial Smara,
en 1934, lo que significaba la consagración de
la colonización del Sáhara por parte de España y
gracias a la acción militar de Francia. El final de este
período quedó sancionado por la conferencia hispano-gala de Bir Mogherein,
en diciembre de aquel mismo año.
La
miseria y la represión colonial con que se sometió a
la población saharaui hicieron resurgir el sentimiento nacionalista
entre la población.
En 1956 España
se incorpora a la ONU y Marruecos consigue
la independencia.
En 1960 la
XV Asamblea General de la ONU decreta la descolonización de
los territorios no independientes. Mauritania consigue
la independencia.
Un
año más tarde, en 1961, el gobierno
español, con la intención de no tener que aplicar la
exigencia internacional sobre descolonización, oficializa la
conversión del Sáhara
Occidental en una provincia española
más. El Sáhara Occidental, para el gobierno español,
no es más que un territorio tal como pudiera ser Albacete o
Lugo. No deja de resultar perplejo como saharauis de una cierta edad
conocen aún tan bien como nosotros los afluentes del Ebro y
desconocen los oueds de su propio territorio. Esta situación
posibilita todavía más el sentimiento nacionalista saharaui.
Las
manifestaciones del nacionalismo saharaui contra la presencia colonial
española toman nuevo empuje. Como respuesta, España,
Francia y Marruecos organizan la llamada Operación Ecouvillon con
el objetivo de eliminar la resistencia. Entre franceses y españoles,
participan 200 aviones con la pretensión de arrasar a los nacionalistas
saharauis. A cambio, el general Franco cede a Marruecos
las provincias de Tan
Tan y Tarfaya,
de modo que la frontera marroquí se extiende 150 km al sur del
territorio que había heredado de la colonización .
A
pesar de estos hechos, el sentimiento nacionalista del pueblo saharaui
reinicia la lucha en las ciudades, en centros de trabajo y también
por parte de refugiados en países vecinos a pesar de la extrema
vigilancia colonial por parte de España.
En 1967, Basiri funda
el FLS (Movimiento de Liberación Saharaui),
movimiento que recoge el testigo y dará continuidad a la resistencia
saharaui.
Este
movimiento propone a las autoridades españolas encontrar una
solución pacífica al conflicto. El régimen franquista
frustrará las esperanzas de una solución pactada cuando
los Tercios Españoles (La Legión),
después de un baño de sangre, detienen a muchos de los
líderes del FLS y asesinan a Basiri, el 17 de junio de 1970.
En
el mismo año de 1970, la ONU insta a España
para que celebre el referéndum de autodeterminación
en el Sáhara Occidental, de acuerdo con el derecho internacional.
Tres
años más tarde, el 10 de mayo de 1973, se crea el "Frente
por la Liberación de Saguia el Hamra y Río
de Oro", Frente Polisario, encabezado
por el líder El Uali Mustafa Sayed. El
20 de mayo siguiente, el Frente Polisario ataca con éxito
un destacamento militar español, lo cual desencadenará
la última fase de la guerra por la independencia.
En
mayo de 1975, una comisión de la ONU llega
al territorio saharaui y comprueba sobre el terreno que El Frente
Polisario es la única fuerza política y que la inmensa
mayoria de la población desea la independencia.
La
ONU es puesta en aviso sobre las amenazas de invasión por parte
de Marruecos y Mauritania.
El
16 de octubre de 1975, con Franco en su lecho de muerte, Marruecos
reclama la soberanía del Sáhara Occidental, el Tribunal
Internacional de Justicia de La Haya rehusa
tal reclamación.
El
30 de octubre siguiente, el rey Hasan II organiza
la Marcha Verde; las tropas marroquíes,
con 350.000 civiles al frente, cruzan la frontera, invaden y ocupan
el territorio del Sáhara Occidental. Mauritania,
desde el sur, lanza también a su ejército, ejecutando
así un plan perfectamente trazado secretamente un
año antes, en 1974, con Marruecos con el fin de repartirse
ambos estados el territorio. El gobierno español, sin
capacidad de reacción y más preocupado por los asuntos
internos, firma el Acuerdo Tripartito, mediante
el cual cede la administración y los territorios del Sáhara
Occidental a Marruecos y a Mauritania.
España,
disponía de promesas escritas de los invasores, según
las cuales participaría de la explotación de las inmensas
riquezas mineras saharauis, fundamentalmente fosfatos, el petróleo
y la pesca.
La
invasión del territorio y la agresión brutal con napalm
y fósforo blanc empujó a la población
saharaui hacia el éxodo por la supervivencia
en condiciones extremadamente difíciles. Los líderes
saharauis tuvieron que hacer enormes esfuerzos para salvar del exterminio
a su pueblo, al tiempo que fueron capaces de organizar una doble estrategia
defensiva, militar y diplomática, que poco a poco iba obteniendo
resultados positivos.
El
27 de febrero de 1976 -un dia antes que terminara la presencia
colonial española en el Sáhara- el Frente Polisario proclama
a Bir-Lehlu el nacimiento de la RASD (República Árabe
Saharaui Democrática)
Primer
gran éxodo, 170.000 saharauis tiene que exiliarse al desierto de
la Hammada, cerca de Tinduf (Argelia).
Inicio
de la guerra con Marruecos y Mauritania. El Frente Polisario organiza
su estrategia militar con un esquema defensivo-ofensivo a desarrollar
en campo abierto. El 8 de junio de 1976, unidades del ejército
popular saharaui atacan la capital mauritana. En esta batalla muere
El Uali Mustafa Sayed, líder del Frente Polisario.
Le sucederá en el cargo Mohamed Abdelaziz.
En
diciembre de 1977, Francia interviene
en el conflicto en ayuda del ejército mauritano, el cual contaba
ya con 120.000 soldados marroquíes. En julio de 1978,
la inminente derrota mauritana provoca un golpe de
estado y el nuevo régimen firma la paz el 5 de agosto de 1979 y
abandona la mitad sur del Sáhara Occidental. Marruecos ocupa
esta mitad con la ayuda de Francia y de los EEUU.
En 1980 Mauritania reconoce formalmente a la RASD.
La OUA también
reconoce a la RASD como legítimo y único representante
del pueblo saharaui y, como consecuencia de este reconocimiento, Marruecos
abandona este organismo. En este mismo año, la ONU insta
a Marruecos a retirarse del Sáhara Occidental, pero no lo hace
y la guerra continua.
El
éxito de las ofensivas saharauis de 1979 y 1980 provoca la desmoralización
y el fin de la ofensiva marroquí, que se impone la defensa de
todas sus unidades militares de ocupación, mediante la construcción
de "muros defensivos" con medios de detección de corto
y medio alcance y con la concentración de 130.000 soldados detrás
de terraplenes de arena de tres metros de altura, lo que origina un elevado
gasto y una falsa elevación de la moral de sus soldados, ya que
gradualmente abandonan la estrategia de hostigamineto contínuo
y de los bombardeos frente a los ataques directos que llevan a cabo los
saharauis, infinitamente más motivados y adaptados al combate
en el desierto . El ejército saharaui adopta la estrategia del
desgaste permanente contra les dispositivos enemigos, contra los que,
periódicamente, lanza operaciones de gran envergadura. Además,
la estrategia de los muros construidos por Marruecos (más de 2.500
Km.) obliga a las tropas marroquíes a dispersarse por enormes
espacios desérticos en los cuales sólo poden mantener una
situación de permanente inmovilismo.
El
Comité de Descolonización de la ONU reconoce, en 1985,
el derecho a la autodeterminación del Sáhara
Occidental.
Marruecos
y el Frente Polisario aceptan, en 1988, el
Pla de Paz propuesto por la ONU. Cesa la guerra. Los reiterados incumplimientos
por parte de Marruecos de los acuerdos pactados impiden la realización
del referéndum sobre la autodeterminación. |